Chile y el éxito del TTP-11

 

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Desde que Estados Unidos decidió abrirse del acuerdo de comercio libre, que en un principio impulsó para frenar al coloso de China en el bloque del pacífico, y preservar lo que se ha denominado desde el alto comando de la dirección gubernamental de Estados Unidos y Reinos Unido como la economía proteccionista de los países imperialistas.

Entre los gobiernos de Donald Trump y Teresa May se ha levantado el antiguo nacionalismo que se ha propagado desde hace más de un siglo, con toda la política expansionista e imperialista por las que esas naciones son conocidas en su historia. Esto se ha proyectado en las recientes decisiones de abstención del presidente de Estados Unidos, tanto en la cercana y polémica del Acuerdo Transpacífico de Cooperación Económica firmado en Santiago de Chile hace poco, como en la ruptura con la Unión Europea y el TTIP (Asociación Trasatlántica para el Comercio y la Inversión) y la desavenencia con México y Canadá y la NAFTA (Asociación de Libre Comercio de América del Norte).

Sin embargo, países como Chile se han dedicado al impulso de la industrialización, a la apertura de las redes de comercio a nivel mundial, como lo demostraron con el éxito de la firma del Acuerdo Transpacífico de Cooperación Económica (TPP-11), que junto, a diez países (Brunei, Australia, Canadá, Vietnam, Malasia, Singapur, México, Chile, Perú, Nueva Zelanda y Japón) se pusieron de acuerdo para extender sus conexiones comerciales del lado del Pacífico.

Este gran éxito concretado en Santiago de Chile demuestra que mientras Estados Unidos resurge con una nacionalismo trasnochado y racista para proteger sus divisas, tomando una actitud anti-solidaria y demandante, se crean, por otro lado, alternativas comerciales para países cuyo PIB es, consecuentemente, mucho más bajo que Estados Unidos, China o Reino Unido.

Chile es un ejemplo de cómo una nación en progresivo y expansivo crecimiento económico toma las oportunidades de la globalización para extender las exportaciones, arrastrando a otros países con las mismas necesidades e intereses. Esto fue lo que sucedió con la firma del Acuerdo Transpacífico e Cooperación Económica, considerado por los especialistas como el mayor  pacto global de libre comercio hasta la fecha en todo el mundo.